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jueves, 23 de enero de 2020

¿Cómo es la alimentación de los vegetarianos?

Una dieta vegetariana excluye la carne y los productos de origen animal, enfocándose en una alimentación basada en el consumo de frutas, verduras y legumbres. 






¿CUALES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE VEGANOS Y VEGETARIANOS? 

Los veganos no consumen productos de origen animal, ni productos producidos por animales, incluyendo carne, pescado, aves, huevos, productos lácteos, miel y gelatina. En cambio, un vegetariano no come carne, pescado ni aves.

El veganismo es un estilo de vida, que incluye una ética, creencias e ideas políticas de defensa del medio ambiente. Debido a que el veganismo trata de reconocer los derechos de los animales, no se trata solo de alimentos. Los veganos también evitan la seda, la lana, el cuero y el ante en su ropa y accesorios. 
También rechazan las empresas que realizan pruebas en animales y no compran cosmética ni productos de higiene que contengan productos de origen animal. Debido a la opresión de los animales están en contra de zoológicos, circos, rodeos, carreras de caballos etc.

En caso de los vegetarianos, las opciones pueden ser más variadas, por razones éticas, por moda, por religión o cultura y motivos de salud. 


TIPOS DE DIETAS VEGETARIANAS:

  • Lacto-vegetarianismo: ni carne, ni pescado, ni huevos, pero se acepta la leche y la miel.
  • Ovo-vegetarianismo: no consume carne, ni pescado, ni productos lácteos, pero si huevos y miel.
  • Ovolactovegetarianismo: no come carne, pescado y miel. Pero si acepta leche y huevos.
  • Apivegetarianismo: no consume carne, pescado, huevos y leche, pero si miel.

                                                        Pirámide alimenticia vegetariana

Hay gente que opta por hacerse vegetariano y seguir consumiendo productos de origen animal. Se llaman:
  • Pescetariano: no consume carne procedentes de animales pero si pescado, marisco, y otros productos del mar.
  • Pollo-vegetariano: no consume carne de mamíferos pero si carne de aves.

Muchas personas optan por el vegetarianismo como una forma de rechazo a los aditivos y hormonas usados en la alimentación de los  animales. Pero muchas otras se hacen vegetarianas porque no quieren ser responsable de la muerte y maltrato de los animales para el consumo propio.

ALIMENTOS VEGETALES CON LOS QUE PUEDES SUSTITUIR LA PROTEÍNA DE LA CARNE  

  • Tofu: Es una proteína 100% vegetal elaborada a partir del grano de soja. Es una excelente fuente de proteínas y calcio (dependiendo del coagulante que lleve añadido, como el sulfato de calcio). Sirve como sustitutivo perfecto para el pollo. 
  • Seitán: Es un preparado a base de gluten de trigo, es un alimento rico en proteínas. Se puede moler para reemplazar a la carne molida  como en albóndigas o tacos. 
  • Soja texturizada: Es un producto que se hidrata sumergiéndolo en el agua. Una vez hidratada, su textura es muy parecida a la del pollo. Es muy versátil y una alternativa genial para la pasta con ``carne´´.
  • Legumbres: Son ricas en proteínas, fibra y vitaminas, no aportan casi nada de grasa. Son fáciles de conseguir, económicas y su cocinado es sencillo. 
  • Champiñones: Contiene vitaminas y minerales, son saludables y pueden reemplazar la carne en cualquier receta.
  • Frutos secos: Son fuente de minerales, ricos en fibra, aporte vitaminico. Se agregan a menudo a hamburguesas vegetarianas para añadir carnosidad.
Como has podido observar, cuando se trata de sustituir la carne en tus comidas, las opciones son muy variadas y abundantes. 






FALSOS MITOS SOBRE SER VEGETARIANO Y/O SUS DIETAS:


  • Es muy habitual señalar que una dieta vegetariana es sana solo por el hecho de que se basa en consumir frutas, verduras y legumbres. No es correcto ya que puede ser igual de desequilibrada nutricionalmente que una dieta no vegetariana.
  • Las dietas vegetarianas pueden causar un déficit nutricional porque toda restricción dietética puede conllevar a ello. Pero,  bien planificada es saludable y nutricionalmente adecuada. Incluso pueden contribuir en una reducción en la incidencia de enfermedades crónicas como diabetes.
  • En cuanto a las proteínas, en el mundo animal hay más concentración y son más completas, pero también existen proteínas vegetales que combinadas (por ejemplo, las legumbres y los cereales o también arroz y lentejas) llegan a tener el mismo valor nutricional que las animales y son más saludables.
  • La falta de información es la que puede hacer pensar a algunas personas que la dieta del vegetariano es limitada o que la lechuga es el alimento estrella. Pero cada vez hay más restaurantes vegetarianos donde hay una gran variedad en el menú. 


Si optas por la alimentación vegetariana, los médicos recomiendan realizar chequeos anuales para comprobar que no existan carencias de algunas vitaminas o nutrientes.

Hablemos de sexo...

El sexo y la sexualidad humana son algunos de los temas más amplios, extensos y recurrentes que podemos encontrar en nuestro día a día y, sin embargo y de forma paradójica, siguen constituyendo un tema tabú que no se aborda con naturalidad y que, quizás por ello, sigue viéndose rodeado de polémica, falsos mitos, etc. 

El enfoque es muy diferente según la sociedad de la que hablemos y por suerte, en nuestro entorno al menos, los aspectos que giran en torno a la sexualidad han quedado bastante desvinculados de connotaciones religiosas o morales, de normas impuestas sobre lo adecuado o no de hacer esto o no hacer esto otro o según del momento que se trate.


Diferenciando entre realidad y ficción 
El resultado es que disfrutamos de mayor grado de libertad, y esto es sin duda positivo, aunque esta libertad también ha traído aparejados nuevos retos o consecuencias a nivel psicosocial, que influyen de lleno en el individuo. Un ejemplo lo constituye la mercantilización de la sexualidad humana (utilización de la misma con fines comerciales) y es que de hecho, hay referencias al sexo por todas partes: literatura, cine, series, publicidad…y es que es un tema que vende y mucho y que en la sociedad pasa a convertirse en un objetivo vital de excesiva importancia.
El problema se genera cuando se ofrece una imagen modificada por el marketing y alejada de la realidad y que representa cánones poco comunes. Parece que la vivencia de la sexualidad queda reservada para personas con cuerpos perfectos y que tener una vida sexual activa y el triunfo son dos conceptos que necesariamente van de la mano. Esto genera unas expectativas irreales  y presiones sociales que cristalizan en la adquisición de complejos, ansiedad y en la frustración del individuo derivando esto en disfunciones y trastornos sexuales de diverso tipo. Y es que resulta común encontrarse ante, por poner algunos ejemplos, la vergüenza y ansiedad que siente un adolescente o un joven por ser virgen o incluso cualquier adulto por no tener la frecuencia de encuentros sexuales que “debiera”, o la ansiedad de una persona por cumplir las expectativas sexuales de su pareja o que cree que esta pueda tener.

Algunas tareas pendientes
Por otro lado, hay aspectos que no han avanzado al mismo ritmo de la “libertad” de la que hablábamos, persistiendo así por ejemplo unos roles de género en cuanto a lo que es una conducta “normal” y por ello “adecuada” y socialmente aceptada en el hombre y en la mujer (recibiendo la mujer la peor parte, lo que se traduce en “menor libertad”); otros ejemplos serían la falta de sensibilidad hacia diferentes orientaciones e identidades sexuales o el problema que sigue suponiendo para muchos padres el hablar de sexualidad con sus hijos (se visualiza la sexualidad como algo incómodo y se tiende a ignorar, resultando esto en déficits de educación sexual).

Pero, ¿qué es la sexualidad humana?
La sexualidad humana se define como la capacidad de sentir experiencias eróticas y de responder a ellas; representa el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexual.
Los seres humanos no solo utilizamos la excitación sexual con fines reproductivos, sino que también es una forma de desarrollar la afectividad y la conciencia de personalidad mediante el goce y el placer tanto propio como de otros. La sexualidad es así algo natural, una dimensión constitutiva del ser humano, algo inherente y de esta forma hay que abordarla.
Una de sus formas de expresión la constituye el sexo (o práctica de relaciones sexuales), la cual ya en 1943 se consideró como una necesidad básica o fisiológica en la archiconocida pirámide de Maslow.

Y es que el sexo se relaciona con muchas otras necesidades emocionales y de ahí que el deseo sexual esté conectado con aspectos tales como el vínculo, la confianza, la pasión, la autoestima, el autoconocimiento, la educación sexual recibida, experiencias traumáticas, etc. Por ello, si hay dificultad en la consecución del disfrute en las relaciones sexuales, es posible que existan otros problemas asociados.

En este sentido, es importante cambiar la concepción que tenemos del sexo, dejar de verlo como una obligación (objetivos a conseguir) o como un tabú (por ejemplo para hablar de la presencia de un posible problema) y abordarlo en términos de salud. 


Los efectos beneficiosos
Cuidar nuestra “salud sexual” y disfrutar del placer sexual como un aspecto más que forma parte de nosotros repercutirá de forma positiva en nuestro bienestar físico y emocional; entre los beneficios que esto aporta se encuentran:
ü Cuando tienes un orgasmo tu cuerpo libera endorfinas, que son hormonas que bloquean el dolor y hacen que te sientas bien.ü Mejor sueño.ü Mejora de la autoestima.ü Menor estrés y tensión, lo que de forma indirecta se traduce en un mejor estado físico (el estrés sostenido debilita por ejemplo nuestro sistema inmunológico).

La importancia de practicar “sexo seguro”
Tener una vida sexual sana implica cuidar de uno mismo y de los demás y aquí, la educación juega un papel fundamental y es uno de los aspectos que hemos de seguir mejorando.
                                      

Como mencionábamos antes, hablar de sexo sigue constituyendo una barrera que se interpone entre muchos padres y sus hijos. La clave para abordar este tema es buscar una forma amena y divertida de hacerlo, pero al mismo tiempo seria y rigurosa. La educación sexual no puede ser tabú, ya que esto desemboca en un primer contacto con la realidad del sexo por parte de los menores (y a edades muy tempranas) a través de vías tan poco recomendables como lo es el porno.

Una de las preguntas que se formulan muchos padres y que se plantea en la sociedad en general es saber cuál es la edad “adecuada” de inicio para la práctica de relaciones sexuales. La respuesta reside, más que en una cifra de edad concreta, en comprender y saber transmitir que lo ideal es que se llegue a ese momento cuando la persona se sienta preparada psicológicamente y que todas las partes lo interpreten como un acto de responsabilidad y libertad.

Esta responsabilidad se traduce en la práctica de sexo seguro, el cual incluye entre sus medidas:
- Prevenir la transmisión de ETS o embarazos no deseados (el preservativo es el método de elección).
- Hacerse pruebas de enfermedades de transmisión sexual (ETS) con cierta periodicidad en caso de tener múltiples parejas sexuales.  
- Consultar con el médico ante cualquier tipo de síntoma o problema.

Y no olvides algo fundamental
Para disfrutar de una vida sexual sana, no hay que perder de vista los siguientes consejos:
Sentirte bien con tu cuerpo, disfrutar del placer sexual, saber qué deseas y qué no y poder comunicarlo (tu pareja debe respetar tus límites, y tú debes respetar los suyos) y aceptar tu orientación sexual y tu identidad de género, son factores clave en una vida sexual sana, plena y satisfactoria.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

¿CONOCES DE VERDAD LA DISLEXIA?


La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura que se mantiene a lo largo del tiempo, en mayor o menor grado, y se encuentra relacionada con una alteración en el neurodesarrollo. Este trastorno no solo afecta a la vida escolar de los niños, si no que también a su ámbito social.


DIFICULTADES QUE CONLLEVA 

Las más comunes engloban la realización de una lectura lenta, costosa, llena de errores y faltas ortográficas a la hora de escribir textos o dictados, en estos suelen unir o separar incorrectamente las palabras. 

Otro gran aspecto es la confusión entre números y letras, lo que les dificulta las tareas cotidianas y las técnicas de aprendizaje y memorización.


Resultado de imagen de dislexia

EL MÉTODO DE ‘’LA CONCIENCIA FONOLÓGICA”

La conciencia fonológica es la base para aprender a leer,  reconocer y usar los sonidos en el lenguaje hablado. Con este método, se trabajan:
Escucha activa: en la que entrenan la    habilidad de escuchar.
     Frases y palabras: aprenden a diferenciar frases de palabras.
Rimas: aprenden a relacionar los sonidos de las palabras que suenan igual o parecido.
     Conciencia de sílaba: adquieren la habilidad para notar,   analizar y modificar las distintas sílabas que conforman las   palabras.


Por tanto, el objetivo final del método de la conciencia fonológica es aprender a descifrar los distintos fonemas que conforman las palabras.
En la lectura y la escritura, se puede presentar errores si la conciencia fonológica es pobre. Ejemplos:
– Inversión: burja en vez de bruja.
– Omisión: camió en vez de camión.
– Sustitución: chave en vez de llave.




Para reconocer la dislexia existen los métodos que mencionamos a continuación. Gracias a ellos podemos saber de forma fácil y sencilla si estamos ante un caso de dislexia.

Las pruebas de evaluación directa se centran en medir la fluidez en la que los niños leen o escriben por medio de actividades como la lectura, la copia y el dictado. Gracias a ellas aprenden a pronunciar bien las palabras largas, leer bien y escribir su propio nombre además de leer y escribir palabras con la secuencia de letras correcta como ("los" en vez de "sol").





En las pruebas de evaluación indirecta aprenden a identificar las causas de las dificultades que tienen.  Las áreas en las que se pueden intervenir son las siguientes:
     Nombres: se trata de evaluar el tiempo que tarda en reconocer el nombre de un dibujo.
      Estabilidad postural: comprobar la capacidad de equilibrio del niño.
     Segmentación fonética: mide la capacidad de la fragmentación de la palabra en los sonidos que la componen (hacer rimas y captarlas).
     Dígitos inversos: el niño debe recordar en orden inverso la secuencia de números, evaluando  de esta forma la memoria de trabajo.
     Vocabulario: mide el dominio de vocabulario y capacidad de razonamiento, como aprenderse la secuencia del alfabeto, los días de la semana, colores, formas, números y aprenderse los nombres de las letras y su sonido.

La dislexia es un trastorno al que no se le da la suficiente importancia a pesar de ser algo frecuente entre la población de edad escolar, cuya prevalencia se estima entre un 5 y un 17%, siendo más frecuente en niños que en niñas.

Natalia Muñoz Rodríguez
Juliana Reyes Quiñónez
Nerea Cabezas Hernández

¿PRESTAS ATENCIÓN A TU BIENESTAR EMOCIONAL?


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el bienestar emocional es un “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a la comunidad”.
Generalmente lo entendemos como la capacidad de adaptación a los cambios, la flexibilidad para aprender cosas nuevas, e implica sentirse bien con uno mismo y con los demás. También está relacionado de manera muy directa con la estabilidad emocional y la autoestima, con la confianza en uno mismo, con la capacidad para afrontar situaciones estresantes y nuevas, recuperarse de la adversidad y buscar soluciones.




Hay personas que son capaces de manejar sus emociones y no se dejan atrapar por estados de ánimo negativos ni se dejan dominar por las preocupaciones (presentan un alto grado de estabilidad emocional), pero no todas tienen desarrolladas estas capacidades, encontrando dificultad para expresar adecuadamente sus emociones, ya sea por exceso o por defecto; esto viene dado porque no pueden identificar bien sus emociones y/o no las aceptan evitándolas y reprimiéndolas (traduciéndose esto en una baja estabilidad emocional).
¿Qué podemos hacer en este sentido?

Uno de los primeros pasos que hay que abordar en esta cuestión es el de saber identificar las emociones, aceptarlas y no evadirlas para después poder así expresarlas. Existen estudios científicos que indican que evitar y reprimir tus emociones puede tener consecuencias negativas como problemas físicos y dolor emocional.
Debes preguntarte ¿qué estoy sintiendo?, ¿que síntomas físicos estoy experimentando?, ¿cuál es la causa?, ¿por qué aparece ahora? Una vez que hayamos detectado las emociones y sensaciones, tenemos que analizar la causa que las provoca, tomarnos un momento y dejar que la emoción «baje» para pensar con claridad sobre ella. Entendiendo lo que sientes podrás expresar las emociones de forma algo más controlada, examinar la situación, a las personas de tu alrededor y a ti mismo y decidir cuándo será el momento más conveniente. Las emociones son naturales, así que no luches contra ellas continuamente.

El no saber gestionar tus emociones puede conducirte a una situación de pérdida de autocontrol. Muchas veces se intenta reconducir este estado, en el que nos sentimos como una olla a punto de explotar, mediante la descarga de la tensión acumulada con la práctica intensa de ejercicio físico o acciones agresivas (hubo un tiempo en el que estuvo muy de moda los talleres donde se rompían objetos). No obstante hay estudios psicológicos que demuestran que este tipo de prácticas son negativas y pueden incrementar la agresividad a corto plazo.

¡Toma el control!

Con autocontrol emocional conseguimos que nuestras emociones no nos sobrepasen y esto nos permite reducir y eliminar eficazmente todos aquellos síntomas físicos o emociones desagradables que nos hacen sufrir, lo que no significa «no tener emociones». Manejar las emociones de forma controlada supone tener consciencia de ellas.



Ante un problema de falta de autocontrol hay una serie de consejos que puedes aplicar:

Debes saber que el autocontrol puede mejorarse

Ten una actitud positiva y pon de tu parte

Sé consciente y define lo que quieres controlar

Has de ser consciente de tus comportamientos y rutinas actuales, incluyendo hábitos negativos (por ejemplo: si deseas perder peso, antes de nada debes saber qué comes diariamente)

Asume tus límites

Hay situaciones complejas que no siempre son fáciles de controlar. Las personas tenemos un límite, y el autocontrol no significa que tengamos que luchar contra corriente. Por ejemplo, si estás en la oficina y acabas de tener un conflicto con un compañero, puede que quieras controlar la situación quedándote en la misma sala que él, pero a lo mejor es una buena alternativa tomarte unos minutos de descanso en un espacio diferente en vez de forzarte a aparentar que lo tienes todo bajo control.

Aprende y entrena técnicas de relajación corporal

Un ejemplo de estas técnicas es la relajación muscular: hay pensamientos y situaciones que provocan, como respuesta del organismo, tensión muscular, contribuyendo esta tensión fisiológica a aumentar la sensación subjetiva de ansiedad.
La relajación muscular consiste, fundamentalmente, en la realización de una serie de ejercicios musculares de secuencias de tensión-distensión, es decir, la respuesta de relajación se consigue a través de la tensión.
Este método está recomendado en el tratamiento de la tensión muscular, la ansiedad, el insomnio, la depresión, la fatiga, el colon irritable, los espasmos musculares, el dolor de cuello y espalda, la hipertensión, las fobias moderadas y el tartamudeo.

Y recuerda, para cuidar tu bienestar emocional puedes ser servirte de cosas tan sencillas como ir al gimnasio, salir a pasear, estar con amigos, leer un libro o adoptar un perro.

Además, como sostenía ya en el siglo pasado el psicólogo Hans Eysenck, el 70% de los problemas emocionales se curan con el simple paso del tiempo.

Así que ¡disfruta y sé feliz!

viernes, 14 de diciembre de 2018

Enfermedades cardiovasculares, el mal de la sociedad desarrollada.

Las enfermedades cardiovasculares son el mal de la sociedad actual desarrollada en el último siglo, ya que suponen un gran porcentaje en cuanto a las causas de mortalidad. Esto se debe fundamentalmente a que debido a la vida ajetreada descuidamos nuestra alimentación y somos menos activos.

¿Qué son las enfermedades cardiovasculares?

Las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de problemas que afectan al corazón y los vasos sanguíneos.

¿Cuáles son los tipos de enfermedades cardiovasculares más frecuentes?
  • Cardiopatía coronaria: alteración en la circulación sanguínea que desemboca en el corazón.
  • Insuficiencia cardíaca: dificultad del corazón para bombear sangre.
  • Arritmias: son alteraciones en el ritmo de los latidos del corazón.
  • Enfermedades de las válvulas cardíacas: problema en alguna de las válvulas cardíacas.
  • Arteriopatía periférica: acúmulo de placa en las arterias que derivan a las extremidades inferiores.
  • Hipertensión arterial: elevación de los niveles máximos de tensión arterial.
  • Accidente cerebrovascular: ausencia de flujo sanguíneo en el cerebro.
  • Cardiopatía congénita: malformaciones del corazón.
  • Miocardiopatías: alteraciones en el músculo cardíaco. 

¿Conoces sus factores de riesgo?

Los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares son características o comportamientos de la persona que aunque no las produzcan, sí que aumentan las posibilidades de padecerlas.

Pueden ser de dos tipos:

-Por un lado están aquellos factores que no podemos cambiar (no modificables) como son la edad, el sexo o la herencia genética.

-Por el otro están aquellos que sí que podemos cambiar o tratar (modificables) como son el colesterol elevado, el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes o el tabaquismo. Existen otros que actúan indirectamente al ser a su vez causantes de algunos de los anteriores, son el sedentarismo, la alimentación rica en grasas saturadas y azúcares y el estrés.

Vamos a ver cómo actúan:


-Edad
A mayor edad existe un mayor riesgo de padecer estas enfermedades ya que a medida que envejecemos también lo hacen nuestro corazón y vasos sanguíneos, perdiendo elasticidad y volviéndose rígidos. La incidencia de estas enfermedades aumenta a partir de los 40-45 años.

-Sexo
Los hombres tienen un poco más de probabilidades de padecer estas enfermedades debido a que las hormonas femeninas (estrógenos) tienen un efecto protector sobre el sistema circulatorio. A partir de la menopausia este efecto se va perdiendo.

-Genética
Se ha observado que las personas que padecen estás enfermedades en muchas ocasiones tienen antecedentes familiares similares, por tanto se cree que existe una predisposición genética a ellas.

-Tabaquismo
Afecta de dos formas, por un lado la nicotina endurece las paredes de los vasos sanguíneos y aumenta los niveles del colesterol malo y por el otro el monóxido de carbono reduce la oferta de oxígeno al ocupar su sitio en la hemoglobina que lo transporta además de favorecer la formación de coágulos.

-Hipertensión arterial
Esta patología se caracteriza por el aumento de la presión de sangre en las arterias, lo que hace que el corazón tenga que bombear con más fuerza para lograr hacer frente a esa resistencia adicional, lo que provoca que se produzca un aumento anormal de su tamaño (hipertrofia). Al aumentar de tamaño también aumentan sus necesidades de sangre y las arterias encargadas de ello (coronarias) pueden resultar insuficientes, lo que puede acabar en una insuficiencia coronaria. Además el músculo hipertrofiado se vuelve más inestable, lo que puede provocar arritmias. Este aumento de presión puede producir también que la arterias se debiliten, dilatándose (aneurismas). Son peligrosos los niveles por encima de 140/90 mmHg.

-Colesterol
Cuando existen altos niveles en sangre, sobre todo del llamado colesterol malo (LDL), este se va acumulando en las arterias, adheriéndose a sus paredes, endureciéndolas y disminuyend
o su luz (el espacio que hay el interior), lo que favorece aparición de trombosis e isquemias (interrupción del riego sanguíneo). Son peligrosos los niveles por encima de 200 mg/dl.

-Diabetes
Esta enfermedad se caracteriza por el aumento de la glucosa en sangre (hiperglucemia), lo que va atrofiando los vasos sanguíneos, además, favorece que se deposite el colesterol en sus paredes. Empieza a ser peligroso a partir de 110 mg/dl.

-Sobrepeso y obesidad
Es cuando tenemos exceso de grasa en nuestro cuerpo, siendo la grasa abdominal la más peligrosa para estas enfermedades. Van asociados a niveles altos de colesterol, diabetes e hipertensión arterial. Se puede determinar calculando el IMC aquí. A partir de un IMC 25 es sobrepeso y si está por encima de 30 es obesidad.


¿Cómo prevenir las ECV?

Como hemos visto hay diferentes factores de riesgo para que se produzca alguna de éstas enfermedades, es decir, tenemos inmensas probabilidades de tenerlas y más si no intentamos que éstas papeletas desaparezcan o disminuyan.

Las diferentes formas de controlaras para prevenir o controlar las ECV son:
  • Controlar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Reducir el consumo de sal.
  • Ejercicio físico. Por lo menos 30 min al día.
  • Una dieta que incluya legumbres, verduras y frutas 5 veces todos los días.
  • Calcular el IMC.
  • Controlando la utilización de fármacos, visitando al médico periódicamente.
  • Reducir el consumo de azúcares para evitar, no solo enfermedades cardiovasculares, sino también otro tipo de enfermedades como la diabetes, que es otro factor de riesgo.
  • Midiéndose el perímetro de la cintura.
¿Cómo medir el perímetro de cintura?
-Cogiendo una cinta métrica y midiéndose el perímetro de la cintura poniendo la cinta por encima del abdomen y rodeándola.
Valoración del riesgo cardiovascular:
    

Hombres
Mujeres
Riesgo bajo
< 94 cm
< 80 cm
Riesgo elevado
94-102 cm
80-88 cm
Riego muy elevado
> 102 cm
> 88 cm

Otra forma de prevenir estas enfermedades cardiovasculares sería haciéndose exámenes periódicos como:

- Electrocardiograma.
- Prueba de esfuerzo.
- Ecocardiograma de estrés.
- TAC para la cuantificación de calcio coronario.
- Angiografía coronaria por TC (ACTC)
- Gammagrafía por perfusión miocárdica.
- Angiografía por catéter.

Todas estas recomendaciones nos pueden ayudar tanto para la prevención de enfermedades cardiovasculares, disminuyendo sus factores de riesgo, como para su tratamiento y para otras enfermedades.




Redactado por:
Patricia Escobar López.
Irene Camarón Rodríguez.

viernes, 16 de noviembre de 2018

El huevo, ¿Amigo o Enemigo ?



¿Sabes cuáles son las intolerancias más importantes?

En la actualidad, las intolerancias y las alergias están aumentando considerablemente en toda la población, dando a conocer nuevas alergias que no se conocían. Las intolerancias con más importancia en España en las edades infantiles son la intolerancia a la lactosa y al huevo.
Conocemos que el huevo es uno de los alimentos más alérgenos e intolerantes, ya que tiene gran cantidad de proteínas, entre ellas podemos encontrar la ovoalbúmina y la ovomucoide que tiene mayor poder alergénico. Aunque coloquialmente la conocemos como alergia a la clara.




Diferencias entre Alergia e intolerancia

A la hora de poder diferenciar alergia e intolerancia, primeramente, debemos conocer sus diferencias.
La alergia es aquella en la que el organismo no reconoce la sustancia que hemos consumido. Suele tratarla como algo extraño al propio cuerpo, así mismo se defiende a través de una respuesta inmunológica. Algunos de esas respuestas son:
  • Urticaria
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Asma

En casos muy graves las alergias pueden llevar a un shock anafiláctico el cual puede conllevar al fallecimiento de la persona.
Cuando un organismo no asimila correctamente un alimento o uno de sus componentes es considerado como intolerancia. Algunas de las manifestaciones son muy parecidas a las alergias, como pueden ser:
  • Náusea
  • Diarrea
  • Dolor abdominal


Para que el médico pueda hacer un diagnostico del paciente, tiene que comprobar de qué se trata y así poder descartar otro tipo de enfermedad con síntomas parecidos. Para diagnosticar la intolerancia  se debe basar en estos criterios:
  •  Historia clínica: información del paciente a través de preguntas.
  •  Examen físico: Observar la presencia de manchas o urticaria en la piel u mucosas.
  • A través de pruebas:
    • Prueba Cutánea: Se realiza una pequeña punción en la piel con gotas de proteína de huevo. Si es positivo aparecerá una reacción en el lugar de la punción.
    • Prueba de sangre: Un análisis de sangre.
    • Desafío alimentario: Está prueba suele realizarse en el hospital debido a su riesgo y consiste en consumir una pequeña cantidad de huevo, para observar la reacción.
    • Seguimiento de los alimentos o dieta de eliminación: Se va redactando un diario de los alimentos consumidos para descartar el huevo de la dieta o no.


Pautas alimentarias para intolerancia al huevo

Cuando somos diagnosticados de intolerancia al huevo, pensamos que no podremos consumir prácticamente ningún alimento,  ya que el huevo está  presente en muchos productos.
 Siempre se va a recomendar que se lleve una alimentación equilibrada y variada evitando algunos alimentos.
Alimentos a evitar:
  • Lácteos enriquecidos con nata como pueden ser, los flanes, la leche condensada, etc.
  • Todos aquellos productos que contengan huevo, como pueden ser mayonesas, merengues, turrones, algunos helados.
  •  Algunos derivados de la carne: fiambre, foie-gras, salchichas comerciales
  • Productos de bollería y pastelería como bizcochos, magdalena, empanadillas.
  •  Pastas al huevo, preparados rebozados...
  • Algunos dulces como pueden ser las golosinas, gusanitos…

Hay muchas recetas (masas, tartas, etc.) que contiene huevo y puede parecer difícil sustituirlo, pero podemos lograrlo con las siguientes combinaciones:

  • Para alimentos salado
    • 1 cucharada de polvo de hornear + 1 cucharada de agua + 1 cucharada de vinagre para alimentos salados
    • 1 cucharada de levadura disuelta de ¼ de taza de agua tibia
    • 1 y ½ cuchara de agua + 1 y 1/2 cucharada de aceite + 1 cucharada de polvo de hornear
    • 1 paquete de gelatina y 2 cucharas de agua tibia
  • Para alimentos dulce
    • 1 cucharada de crema de cacahuetes
    • Salsa de manzana
    •   Semillas de Linaza combinada con avena
    •   ½ plátano en puré



¿Sabes identificar el huevo en una etiqueta?

A la hora de realizar la compra, tenemos que fijarnos muy bien en los ingredientes que figuran en las etiquetas. Ya que, aunque no aparezca físicamente la palabra huevo, puede contenerlo de diferentes maneras.
A continuación, os presentamos las diferentes formas en las que puede aparecer:


           Albúmina, Coagulante, Emulsificante, Globulina, Lecitina de huevo (E322), Livetina, Lisozima, Ovoalbúmina, Ovomucina, Ovomucoide, Ovovitelina, Vitelina o E-161b (luteína, pigmento amarillo)


En las etiquetas de los alimentos podemos detectar estos ingredientes directamente cuando los consumimos del supermercado, sin embargo, cuando salimos a comer a restaurantes, solemos dudar de los productos que podemos consumir o debemos evitar.





Ejemplo de etiqueta con huevo.

Debemos estar informados directamente con las cartas de alimentación, por eso restaurantes, tienen que aportar la información necesaria de cada producto alérgeno, por ello, se ha aprobado un Real Decreto 126/2015 sobre información alimentaria. En el cual, deben identificar los 14 alérgenos de obligatoria declaratoria. Entre ellos, podemos encontrar el huevo y productos a base de huevos

Recuerda, si acudes algún restaurante, no olvides pedir la carta para asegúrate de que no tengan ningún producto que pueda darte alergia.
En caso de ingerir alimentos con huevo o trazas de huevo y tienes alguno de los síntomas indicados deberás acudir al médico para que te derive a realizar algunas de las pruebas mencionadas. 

¡No te preocupes, hay mayor cantidad de alimentos más allá del huevo!

Enlaces de interés:
Enlace directamente a información concreta de alergias a alimentos. https://www.aepnaa.org/ver/huevo
Enlace de las legislación sobre los alimentos alergenos de obligatoria declaración https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-2293



Mª Mercedes González
Claudia Ormeño
Alejandro Soto
Jonathan Zambrano.


martes, 16 de enero de 2018

EL SOL: SUS LUCES Y SOMBRAS


Cuando llega el buen tiempo, nos apetece salir y disfrutar del sol. En la piscina, en la playa o simplemente salir a pasear un día soleado. Aunque muchas veces tomamos el sol con un fin estético, nos olvidamos de que también tiene muchos beneficios para el organismo.

La luz solar promueve la síntesis de vitamina D, que favorece la absorción de calcio, el cual fortalece nuestros huesos y dientes. Además, ayuda a disminuir la presión sanguínea, debido a que el efecto del sol dilata las arterias y favorece la circulación. Incluso favorece la reducción del colesterol, ya que los rayos solares ayudan a metabolizarlo.

Pero, ¿realmente conocemos los riesgos cuando nos exponemos a la radiación?

El mayor riesgo que se puede sufrir es el cáncer de piel y el principal factor que lo aumenta es la exposición a la radiación ultravioleta.

El cáncer de piel se origina cuando hay una producción descontrolada de células malignas en la piel. Se puede presentar en cualquier parte del cuerpo, pero es más común que aparezca en zonas que han sido expuestas a menudo a la luz solar, como la cara, el cuello, las manos y los brazos.

El cáncer de piel comienza en la epidermis (capa más externa), que está compuesta por tres tipos de células:

  • Células escamosas: son delgadas y planas que forman la capa superior de la epidermis.
  • Células basales: son redondas situadas debajo de las células escamosas.
  • Melanocitos: son células que se encuentran en la parte inferior de la epidermis, cuya función es la producción de melanina, que es un pigmento que da color a la piel y protege el ADN de las células, reduciendo la energía de las radiaciones, dispersándolas y absorbiéndolas.


Según el tipo de células dañadas, los cánceres que afectan mayoritariamente a la población son: el carcinoma de células basales, el carcinoma de células escamosas y el melanoma.

Los más comunes son el carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas, que se relacionan fuertemente con la exposición solar y aparecen fundamentalmente en las zonas más expuestas. Se propagan con muy poca frecuencia a otras partes del cuerpo (metástasis) y el riesgo de muerte para la persona que la sufre es muy bajo en comparación con el melanoma.

El carcinoma de células basales se manifiesta, generalmente, en forma de bulto ligeramente transparente o llaga que no cicatriza.

El carcinoma de células escamosas tiene la apariencia de parches escamosos, rugosos y gruesos, que si se rascan o golpean pueden llegar a sangrar. Son similares a verrugas o llagas abiertas de superficie costrosa y bordes en relieve.

El melanoma se origina en los melanocitos y es el tipo de cáncer de piel menos frecuente. Es más probable que invada los tejidos cercanos y se metastatice a otras partes del cuerpo, lo que pondría en peligro la vida de la persona afectada. 


La mayoría de las células del melanoma continúan fabricando melanina, por lo que los tumores suelen presentarse de color café o negro. Sin embargo, algunos de ellos, no producen melanina y pueden tener un aspecto rosado o incluso blanco. 

Los melanocitos también pueden formar crecimientos no cancerosos o benignos, conocidos como lunares. Generalmente, la aparición de un melanoma se detecta por el cambio de un lunar que ya existía, ya sea en su forma, color o tamaño. Aunque también puede aparecer como un lunar nuevo de extraño aspecto. 


En cualquier caso, una forma eficaz de identificar el melanoma es seguir el patrón 
"A B C D E": observar Asimetría, Borde irregular, Color no uniforme, Diámetro superior a 6mm y Evolución de su forma o tamaño.



El principal factor de riesgo para sufrir un cáncer de piel es la exposición a la radiación ultravioleta (UV) y el sol es su principal fuente, pero no hay que olvidarse de las lámparas y camas bronceadoras. Estos rayos se clasifican en rayos UVA, UVB y UVC, aunque solo las dos primeras atraviesan la atmósfera y pueden llegar hasta nosotros.

Los rayos UVB son los causantes del bronceado y de las quemaduras solares, mientras que los UVA penetran en la piel más profundamente, causando daños a largo plazo (como arrugas, pérdida de la elasticidad de la piel) y también agrava los efectos cancerígenos de los UVB.

La radiación no afecta de la misma forma a cada persona. Esto depende de la cantidad de melanocitos que tiene nuestra piel y la capacidad de éstos de producir melanina que, cuando se libera, es la causante de la coloración de la piel.


En función de esta producción, se distinguen seis fototipos de piel.





Fototipo I 
Se da en personas que tiene una piel muy pálida, su color natural de pelo es rubio muy claro o pelirrojo y ojos claros (verdes o azules). Éstos no suelen broncearse y se queman con mucha facilidad.






Fototipo II
Este grupo engloba a aquellas personas de piel clara, ojos azules o castaños y pelo rubio o pelirrojo como el fototipo anterior, pero con tonalidades algo más oscuras. Suelen quemarse también con facilidad, aunque pueden llegar a broncearse levemente.


Fototipo III
Estas personas presentan ojos verdes o marrones, pelo castaño medio u oscuro y un tono de piel clara que llega a broncearse. Aunque, si no toman precauciones o se toma el sol durante demasiado tiempo, pueden quemarse.


Fototipo IV 
Se da en aquellas personas con los ojos marrones, el pelo castaño oscuro y la piel dorada que no tiene problemas para broncearse, adoptando una tonalidad morena con facilidad y sólo se queman si están mucho tiempo al sol.


Fototipo V 
Quienes se encuentran dentro de este grupo, poseen una piel oscura, al igual que los ojos, y el pelo castaño oscuro o negro. Se broncean muy fácilmente sin necesidad de exponerse un tiempo prolongado y es raro que lleguen a quemarse.


Fototipo VI
Estas personas tienen pieles muy oscuras, al igual que su cabello y ojos. Aunque es casi imposible que se quemen, deben evitar la exposición al sol sin protección, pues las radiaciones, pueden no causarles daños externos, pero también son nocivas para ellos.



Hemos visto que unos fototipos tienen mayor protección natural frente a la radiación que otros, pero todos ellos deben usar fotoprotectores solares, tanto en invierno como en verano, para disminuir el riesgo de padecer cáncer de piel. Las pieles más claras deberán usar un factor de protección más alto, mientras que las más oscuras, uno más bajo. 

El factor de protección solar (FPS) que incluyen los cosméticos solares nos indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad defensiva natural de la piel frente al enrojecimiento previo a la quemadura. Esto quiere decir que un FPS 15 nos protege 15 veces más que nuestra piel de forma natural.

Los meses de verano tenemos que aumentar el FPS y renovar la aplicación alrededor de las 2 horas de exposición, puesto que el cosmético pierde capacidad de protección con el paso del tiempo. En horas de mayor incidencia, podemos reforzar la acción del cosmético con un sombrero o buscar la sombra y, cuando sea posible, cubrir la piel con ropa. 


Aunque la piel es la gran afectada, los ojos también sufren los daños de la radiación. Por ello, también tenemos que protegerlos con gafas de sol con filtros UV.



Ahora que conocemos las dos caras del sol, vamos a mantener a raya su lado oscuro para disfrutar de su luz.

Protégete, sal y... ¡¡DISFRÚTALO!!